Pequeñas acciones que cambian el mundo

Por: Nicolás Herschmann

Ingeniero Comercial UC y Jefe de Proyectos de Simón de Cirene.

Hace unos días vimos cómo el reporte de la ONU nos volvió a advertir sobre un hecho muy potente. El cambio climático se está acelerando a pasos agigantados, y la vuelta atrás es cada vez más difícil.

Desde hace varias décadas que hemos sido advertidos por distintas personas y organizaciones sobre una aceleración de los negativos impactos ambientales que estamos viviendo producto de las intervenciones humanas, incluyendo, por ejemplo, el derretimiento de los polos, aumento de la temperatura, destrucción de ecosistemas, por nombrar solo algunos. De la misma manera, hemos sido testigos del gran descontento social y el enorme desafío que tenemos con relación al bienestar de las personas. La pobreza, acceso al agua, educación, salud… Son varios ya los desafíos que tenemos por delante.

Por todo este contexto, es que distintos grupos y sectores de la sociedad se han estado movilizando para avanzar hacia un desarrollo social y ambiental, de manera de ir abordando los distintos frentes. Nuevos estilo de vida han surgido, nuevas preferencias de consumo, cambios en la alimentación, cambios en los aspectos valorados en el trabajo, todo esto con la finalidad de avanzar hacia un modelo de desarrollo más sostenible, es decir, hacia una forma de vivir que nos permita convivir con nosotros mismos y con nuestro planeta, preservando los recursos naturales y manteniendo una existencia que vele por el bienestar de las personas.

El año 2000 se establecen los Objetivos del Milenio incluyendo ocho propósitos de desarrollo humano, donde 189 países miembros de las Naciones Unidas acordaron seguir. Estos abordaban temáticas tanto sociales como medioambientales, sin embargo, faltaba mucho por avanzar en cuanto a su especificidad y en dimensiones importantes como la prosperidad, la paz, y una serie de temáticas sobre la mejora del planeta. En este sentido, el año 2015 desde la ONU se crean los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), donde 195 países acuerdan ir en la búsqueda de los mismos objetivos para una mejora en el bienestar de las personas y del planeta. Estos son 17 y cada uno de ellos tiene sus propias metas específicas. Estos objetivos nos brindan una guía de cómo avanzar, ya sea para la ciudadanía como para las organizaciones públicas y privadas. Acá te dejo un link donde puedes revisarlos en profundidad. Te darás cuenta que cada objetivo tiene metas, de modo de hacer más fácil la bajada a la vida diaria y a la acción de distintas organizaciones.

Como ingenieros e ingenieras comerciales, tenemos grandes herramientas para seguir contribuyendo en nuestra carrera laboral, sea donde sea que estemos trabajando. Es posible ser un agente de cambio y contribuir activamente dentro de una empresa a potenciar un impacto socio ambiental positivo; se puede trabajar en una fundación u ONG para trabajar directamente sobre un propósito social o ambiental; se puede trabajar desde el sector público abordando temas de desarrollo sostenible; en la universidad apoyando una íntegra formación y fomentando proyectos que vayan en esta línea, y por último, es posible integrar alguno de estos desafíos mediante el emprendimiento.

El emprendimiento representa una oportunidad de avanzar hacia un desarrollo más sostenible, ya sea mejorando la calidad de vida de las personas, sus ingresos, su estabilidad, como mejorando el medio ambiente a través de los negocios. Existe hoy en día una gran oportunidad de emprender con un propósito claro y tener un rol social activo. Con las herramientas que contamos, es posible tanto emprender como apoyar a otros emprendedores y emprendedoras. Tomar la decisión depende de nosotros.

Pequeñas acciones pueden cambiar el mundo. Podemos contribuir a este desarrollo desde el emprendimiento a través de distintas acciones. En primer lugar, podemos emprender para generar un impacto positivo en el entorno, ya sea a través del propósito del negocio o bien del impacto que este pueda generar (aumento de ingresos para las personas, nuevas oportunidades laborales, estabilidad, etc). Podemos también contribuir participando en voluntariados, apoyando a emprendedores en temas específicos de manera voluntaria (o bien, a través de tu práctica profesional). Es posible también aportar desde el ámbito laboral, trabajando de manera regular en emprendimientos y aportando en estos tu expertise y conocimiento. Por último, y no excluyente a lo ya mencionado, podemos apoyar el desarrollo de emprendimientos locales a través de las decisiones de compra, prefiriendo comprar de manera local, a emprendedores que estén surgiendo y cuya propuesta de valor te haga sentido.

Hoy en día, tenemos un gran desafío: llevar aquello que nos enseñan a la práctica. Estrategias de marketing, precios, orden administrativo del negocio, costos, planificación, análisis del consumidor… En fin, existen muchas herramientas que nuestra carrera nos enseña y que con confianza, creatividad y manteniéndonos vinculados a los emprendimientos, podemos llevar a la práctica y generar un verdadero impacto social y/o ambiental positivo.

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